Sermon:
Introducción:
La palabra conquistar significa = adquirir a fuerzas de armas. La Biblia nos enseña en 2 Corintios 10:4 que, “las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios”.

¿Por qué hay que conquistar la visión? Porque la visión nace en el corazón de Dios. Dios no revela su corazón a cualquier persona; hay que hallar gracia ante sus ojos.
¿Cuál era la promesa de Dios al pueblo de Israel? Canaan; la tierra que fluye leche y miel.

Lo primero que hay que conquistar cuando Dios entrega una bendición es la visión. ¿Cómo?

I. Gilgal – versos 8 y 9
Exposición: El pueblo había enfrentado el desafió mas grande desde el mar rojo; el cruce del rió Jordán.

Explicación: El rió Jordán cuando era tiempo de la siega se desbordaba en todos los bordes. Era un desafió y reto a la vez para el pueblo poder visualizar su futuro. Dios le habla y logran cruzarlo en seco.

Definición: La palabra Gilgal en el hebreo significa RUEDA; continuación.

Aplicación: Dios ministra al pueblo y les dice que tenían que acampar en Gilgal porque El había de comenzar algo totalmente nuevo para ellos. Ya el ayer no importa; la rueda se esta moviendo. Hay que dejar el pasado y seguir hacia delante. Pablo le dijo a la iglesia en Filipos, capitulo 3:13, “Olvidando lo que queda atrás, prosigo a la meta”.
Dios quería que el pueblo pasara a la conquista con un corazón sano. Pide a Josué la circuncisión.

Transición: Después de enterrar el pasado y movernos en la ruede del Espíritu, debemos pasar a lo segundo.

II. Abrir Los Ojos – versos 13 y 14
Exposición: Luego de haber enterrado el pasado, ahora Dios comienza a dar instrucciones a Josué. Nótese la apariencia de Jesucristo en un Cristofonia. Josué está tan preocupado de la guerra que no sabe con quien esta hablando.

Explicación: Josué esta cerca de Jericó cuando se le aparece Jesús en forma de soldado. Josué no puede disintiguir entre si era por ellos o en contra.

Aplicación: A veces estamos tan enfocados en la pelea que no podemos ver a Jesús quien ya ganó la batalla. El nos habla y trata de llamarnos la atención y no sabemos si es la carne, el diablo o Dios hablándonos. Es necesario abrir nuestros ojos espirituales para ver que el Señor está con nosotros como Poderoso Gigante.

Dichos: Job dijo, 42:5, “De oídas te había oído, mas ahora mis ojos te ven”.
Eliseo frente al ejercito de los sirios dijo en 2 Reyes 6:17, “Y oró Eliseo, y dijo: Te ruego, OH Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo”.
David dijo en el Salmo 122:1, “Alzare mis ojos a los montes, ¿de donde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jah que hizo los cielos y la tierra”.

Transición: Después de enterrar el pasado y abrir los ojos espirituales, debemos hacer lo tercero que es…

III. Crea que Le Hay – capitulo 6
Exposición: Cuando uno va hacia