proyecto que puede hacer uno mismo. Las buenas obras no pueden ganar la salvación. Por más sincera que sea su devoción, eso no puede pagar sus pecados.
C. La muerte de Cristo tiene una razón muy sencilla: nuestros pecados. No fue otra cosa más que nuestros pecados lo que llevó a Cristo a la cruz. No hay más grave delito que perseguir en todo el universo que el pecado suyo y mío. Fuera de Cristo, no existe ninguna esperanza. Si Ud. nunca se ha arrepentido de sus pecados, le exhorto a que en este día Ud. clame a Cristo por la salvación de su alma. No hay nada más que hacer al respecto que reconocer nuestra culpa ente él y acudir a Jesucristo para recibir el perdón de sus pecados.

CONCLUSIÓN
¿Qué significado tiene para Ud. hoy las palabras de Cristo cuando dijo “Consumado es”?
· Si Ud. vive como si los eventos sucedidos en la ciudad de Jerusalén hace dos mil años no tienen mayor importancia en su vida hoy, estas palabras son una seria advertencia a su incredulidad. Sus palabras representan una advertencia del grave peligro que Ud. corre. La Biblia enseña que Cristo murió para salvar a los pecadores de la muerte eterna. Aquellos que no creen en la necesidad de realidad de un juicio de Dios al final de esta vida,
· Si Ud. ha pasado mucho tiempo confiando en sus esfuerzos personales para salvar su alma, yo le invito a abandonar esos esfuerzos inútiles y acercarse a Cristo para obtener verdaderamente el perdón de sus pecados por la sangre que él derramó en la cruz. Debe estar dispuesto a dejar la vida que ha llevado hasta ahora y acercarse en completa humildad ante él.
· Si Ud. está luchando en medio de alguna aflicción, alguna tragedia, algún dolor, algún desánimo, alguna tentación, estas palabras de Jesús son palabras de aliento y esperanza. Cristo no sólo murió para que tengamos vida eterna, sino para que los suyos tuviéramos ánimo y coraje para vivir en un mundo de angustia, aflicción y lleno de imperfecciones. Para vivir gozosos en la tribulación.
· Si Ud. se está esforzando en servir a Dios, estas palabras son un llamado a continuar perseverando en la gracia que un día nos salvó. Son palabras que nos deben llenar de agradecimiento por la gran obra que Dios hizo por nosotros. Son palabras para seguir firmes hasta que él venga.