pudieron dominarlo y, después de cegarlo, lo humillaron.

Alguien ha dicho que el Espíritu Santo puede ser removido de este mundo y la mayoría de los cristianos ni cuenta se darían. El punto es que tendemos a vivir, trabajar y aún servir a Dios con auto-suficiencia.

¿Tú dependes de Dios o eres independiente? La manera más fácil de saberlo es revisar tus oraciones y pensamientos. ¿Oras todos los días pidiendo la ayuda de Dios, o solamente cuando estás contra la pared como Sansón? ¿Piensas en tu necesidad y en el recibir la ayuda de Dios, o haces todas tus cosas dependiendo de tu fuerza?

¡No le demos cabida a la locura! ¿Por qué ser auto-suficiente cuando puedes ser dependiente de Dios? ¿Por qué convertirse en juguete de este mundo, cuando tú puedes transformar el mundo? No te dejes seducir por las coqueterías de este mundo.

El enemigo ha puesto precio a tu corazón, porque sabe que allí habita Dios. Y mientras Dios habite allí, tienes todo el potencial de convertirte en un superhombre: a eso le teme el enemigo. Preguntamos al principio qué hacía de los héroes bíblicos gente especial, la respuesta es muy sencilla: Dios habitaba en su corazón, eso te hace distinto de todo otro ser. Si Dios ocupa el primer lugar en tu corazón, inevitablemente eres especial, diferente. Si Dios ocupa el primer lugar de tu corazón, en ti habita todo el poder del universo.

Y si sientes que ese poder te ha abandonado, hay esperanza: arrepiéntete, y déjate atrapar por el amor de Dios: él restaurará tus fuerzas.



Rvdo. José Soto
09-10-2004
Primera Iglesia Bautista de Heredia, Costa Rica, Centro América