porque El prometió que estaría con sus hijos “todos los días, hasta el fin del mundo”. Diles que el Señor es Amparo, es Fortaleza, el que levanta mi cabeza, es mi Luz y es mi Salvación... entonces, ¿a quién temeré?
4- Voy a hacer entrar en ustedes aliento de vida, para que revivan (V 5-6): Dios siempre dará una respuesta a tu clamor. Tu y yo no sabemos que nos depara el futuro, pero si podemos tener la certeza de en manos de Quien esta ese futuro y esas son las mejores manos, manos clavadas en la cruz por mi y por ti. Cuando te digan: no se puede, recuerda que El si puede, cuando no sepas que hacer, recuerda que el tiene un plan maestro para tu vida. (Ilustración: un niño está viendo su equipo jugar beisbol, el recién llegado le pregunta: ¿Cómo va el juego?, él contesta: Vamos perdiendo 18 a 0. Oh, no te desanimes, le dice el espectador a lo que el niño contesta: ¿Desanimarme? Mi equipo aun no ha ido a batear. No te desalientes pues aun el Señor no ha ido al bate. Entonces, mantente orando, mantente ayunando, mantente sirviendo, mantente creyendo, mantente obedeciendo y confiando porque El soplará su aliento sobre ti y vivirás y serás de testimonio y fuente de alabanza. Ana tenía su vientre seco, pero Dios la escucho y le dio a Samuel. Ella elevó un canto de alabanza (1 Samuel 2:1-2): “Mi corazón se alegra en el Señor; en él radica mi poder. Puedo celebrar su salvación y burlarme de mis enemigos. 2 »Nadie es santo como el Señor; no hay roca como nuestro Dios. ¡No hay nadie como él! “
Conclusión: Hay esperanza para el desesperanzado, esa esperanza la encontramos en Jesús. Estas tu dispuesto a hablarle a tu situación no importando cuán difícil se vea. Esperanza viene de la palabra esperar. Salmos 42:11 ¿Por qué te abates oh alma mía, Y porque te turbas dentro de mí? Espera en Dios porque aun he de alabarle.