a los pies de la cruz.
B- Es posible que para aquellos que atendemos a la iglesia regularmente, nos familiaricemos con el sufrimiento de Cristo, que ya no somos movidos por el.
Posiblemente creciste en la iglesia toda tu vida, y cada semana has escuchado de la sangre de Cristo y has participado de la cena del Señor.
Pero ahora es tan familiar que ya no te conmueve como antes te conmovía, eres inmune a Su sufrimiento.
Conclusión
Posiblemente como los soldados Romanos ya no eres conmovido por el sufrimiento de Jesús.
De una manera u otra para aquellos que han escuchado de la pasión de Cristo, el mensaje no a sido comunicado, no han sido conmovidos por lo que Jesús pasó.
Esto les sucedió a los soldados Romanos, le paso a uno de los ladrones que estaba colgado en la cruz junto a Jesús, y te puede suceder hoy a ti.
¡Ven a El!