Sermon:
La Recompensa de un Padre Cristiano
Salmo 128:1-6

Introducción:

Hombres tengo el privilegio de inspirarles el poder de ser un hombre de Dios.
Vivimos en un mundo donde el Padre es menospreciado a cada instante. Encienda la TV - usted encontrará la gran mayoría de hombres retratados con torpeza, insensibles, quejumbrosos, llenos de lasciva, flojos, etc. Es raro encontrar un padre retratado en una buena forma. Tal vez esto habla al estado del entretenimiento en los EU. O tal vez esto habla del estado de la masculinidad de nuestra sociedad- Que triste es que el hombre se haya olvidado de Dios, y no ande de acuerdo a su voluntad. La Biblia nos habla de las recompensas de ser un hombre de Dios.
El Salmo 128 -el Salmo que muchos creen que fue cantado durante las ceremonias de matrimonio israelitas. Tiene la maravillosa enseñanza para nosotros como hombres hoy.

1) En Cristo, usted tiene el poder de ser feliz- Vivimos en una sociedad generalmente infeliz. La verdad es que hay gente que se gana la vida al hacerle a usted infeliz. Desde los anunciantes que le dicen que usted necesita su producto para hacerle feliz – hasta los políticos que son electos diciéndole que ellos le harán más feliz que el otro candidato – El mundo busca una gratificación instantánea, porque es el único consuelo a este mundo infeliz. Conocemos que hay gente que se mata para tener éxito en la vida y así encontrar la supuesta felicidad. Muchos nunca la encuentran. Salmo 128 habla de las ventajas de la palabra " Bienaventurado". Ser Bienaventurado es ser realmente feliz, sin tener en cuenta las circunstancias. Esto incluye el bienestar, la plenitud, la prosperidad. El Talmud judío dice que "vemos la vida, no como es, sino como somos.” Es decir que la felicidad es una manera de percibir la vida, a través de la llenura de Dios en nosotros. Eso significa que algunas personas nunca serán felices, pase lo que pase, porque no han experimentado un encuentro personal con Jesucristo, y no tienen el deseo o la actitud de cambiar eso. La felicidad verdadera no es algo externo o breve; viene de dentro de nosotros y es para siempre. La felicidad no es una materia de suerte; no es cosa de juego. En Cristo tenemos el poder de ser felices – pero a menudo miramos en los sitios incorrectos. Este paso dice que si Tememos a Dios y el andamos en Sus caminos podemos encontrar la verdadera felicidad.

2) En Cristo, usted tiene el poder de hacer de su casa lo que usted quiere que ella sea – Los versos 3-4 nos dicen que nuestras casas pueden ser benditas. El cuadro de mujeres como vides fructuosas y niños como plantas de olivas es más que solo una familia grande y floreciente. Es un cuadro de prosperidad, comodidad, y amor. Las parras y las plantas de olivas son símbolos del bienestar – riqueza – en la cultura judía. Este cuadro no es de una esposa permanentemente embarazada (¿verdad señoras?), sino de una casa donde hay una riqueza, comodidad