Cada vez que Jacob quería tener un encuentro con Dios o consagrarse a El, subía al Monte.
vii. Jacob ordenó a su familia y a todos los que con él estaban: 35:2-3
1. quitad los dioses ajenos que hay entre vosotros
2. limpiaos y mudad vuestros vestidos
3. levantémonos y subamos a Bet-el
Conclusión:
¿Qué tienes en tu casa? Jacob ordenó a todos los que vivían en su casa a sacar todo lo que no era agradable a Dios, a limpiarse y a que lo acompañaran a Bet-el para tener un encuentro con Dios. Jacob quería asegurarse de que nada le impediría recibir la bendición de Dios. ¿Qué está impidiendo que la unción de Dios fluya en tu vida?