Cristo dijo “llevad tu cruz y sígueme.” Y también nos dijo en Mateo 11:28-30, “Venid a mi todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os hare descansar. Llevad mu yugo sobre vosotros, y aprended de mi, que soy manso y humilde de corazón; y hallareis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.” Si Jesús cargo con nuestros pecados, nosotros también deberíamos cargar a un hermano caído!
II. COMPARTIMOS BENDICIONES (V. 6-10) La segunda manera que cristianos ministran el uno al otro es por compartir bendiciones.
Tal como “el uno al otro” es una frase clave en el nuevo testamento, también es la palabra “compañerismo” que significa “compartir” en el vs 6. Dice, “El que es enseñado en la palabra, haga participe, o sea compartir, de toda cosa buena al que lo instruye.”
Desde los primeros comienzos de la Iglesia en Hechos 2:42-47, compartir era una marca de la experiencia cristiana. En este contexto, Pablo está refiriendo a compartir bienes materiales con otros.
EL PRECEPTO (V. 6, 10) Pablo comienza con un precepto y luego lo repite con el vs 10 “Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.” El maestro de la palabra de Dios reparte tesoros espirituales. Y los que son enseñados deben compartir tesoros materiales. Recuerda, Jesús nos dijo que lo que hacemos con lo material indica como valoramos cosas espirituales. Dijo en Mateo 6:21, “Porque donde esta vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.”
EL PRINCIPIO (V. 7-8) Debemos reconocer que hay un principio espiritual detrás del precepto. Dios no manda a cristianos a dar simplemente para que los pastores, maestros y misioneros pudieran tener para sus necesidades materiales, pero para que el cristiano recibiera una mayor bendición. Entonces Pablo dice en los vs 7-8, “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segara. Porque el que siembra para su carne, de la carne segara corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segara vida eterna.”
El principio básico de la sembrar y cosechar esta entretejido en toda la Biblia. Dios ha ordenado que vayamos a cosechar lo que sembramos. El granjero que siembra maíz, espera cosechar maíz. Pero Dios no solo nos ha dicho que sembrar sino tener cuidado que cosechamos.
Hay un viejo dicho, “Siembras un pensamiento, y cosechas un hecho. Siembras un hecho y cosechas un hábito. Siembras un hábito y cosechas un carácter. Siembras un carácter y cosechas un destino.”
Pablo mira bendiciones materiales como la semilla, pero hay dos clases de tierra, la naturaleza de la carne y la del Espíritu. Podemos usar nuestras bendiciones materiales para promover la naturaleza pecaminosa o podemos usar nuestras bendiciones materiales para promover las cosas del Espíritu. Una