Sermon:
YO SOY LA VID VERDADERA.
Juan 15:1-8
Introducción
A. ¿Quién es Jesús?
1. Esa es una pregunta que sus contemporáneos se hacían. Esa es una pregunta que aun hoy se hace y que tú y yo podemos plantearla diciendo: ¿Quién es Jesús para mí? El que mejor puede contestarla es el propio Jesús.
B. Hemos aprendido de sus respuestas: En el evangelio de Juan hay siete expresiones YO SOY: 1. Jesús es el pan de vida y la luz del mundo
2. Jesús es la puerta al cielo y el buen pastor
3. Jesús es la resurrección y la vida
4. Jesús es el camino, la verdad y la vida
5. Ahora aprenderemos que Jesús es la vid verdadera.

Juan 15: 1-8: 1 »Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. 2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. 3 Ustedes ya están limpios, por la palabra que les he hablado. 4 Permanezcan en mí, y yo en ustedes. Así como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen en mí. 5 Yo soy la vid y ustedes los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí ustedes nada pueden hacer. 6 El que no permanece en mí, será desechado como pámpano, y se secará; a éstos se les recoge y se les arroja al fuego, y allí arden. 7 Si permanecen en mí, y mis palabras permanecen en ustedes, pidan todo lo que quieran, y se les concederá. 8 En esto es glorificado mi Padre: en que lleven mucho fruto, y sean así mis discípulos.


I. La vid verdadera V1
A. La vid es uno de los siete cultivos que caracterizaban la tierra prometida (los otros seis: higos, trigo, cebada, olivas, dátiles y granadas). La vid era símbolo del pueblo de Israel y se encontraba representada en la entrada del templo y en las monedas judías. El Salmo 80:8-9 dice: “De Egipto trajiste una vid; expulsaste a los pueblos paganos, y la plantaste. Le limpiaste el terreno, y ella echó raíces y llenó la tierra.”
En el Antiguo Testamento existen varias referencias a vides inútiles (Ezequiel 15) o corrompidas (Jeremías 2:21: Yo te planté como vid de la mejor calidad, como vid de la semilla más fina. ¡Pero te has degenerado tanto, que ya ni te reconozco!) secas (Joel 1:12) con uvas silvestres (malas) (Isaías 5:4) Todas ellas estaban lejos de ser autenticas, hasta que vino Jesús y dijo “Yo soy la vid verdadera” la vid genuina.
La palabra empleada para “verdadera” es  (aleziné) y significa también “real, auténtico, genuino, digno de confianza”.
Frente al fracaso de Israel como pueblo escogido por Dios, frente a la hipocresía de los líderes religiosos de su tiempo, Jesús nos dice: “Yo soy la vid verdadera, autentica, confiable, real.
Frente a todas las caracterizaciones, teorías e interpretaciones que hoy se hacen de Jesús, yo puedo decirte