Summary: Todo el capitulo tres tiene su centro en la relación especial que los creyentes tienen con el Padre. ¿Quiénes son los creyentes?

¿QUINES SON LOS CREYENTES?

1 Juan 2:29-3:3

El apóstol Juan había sido creyente alrededor de 60 años cuando escribió esta carta. Pero, él nunca perdió su sentido de asombro en cuanto a las cosas de Dios. Uno puede tener el sentido de asombro en las palabras, “Mirad cual amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios” (3:1). Todo el capitulo tres tiene su centro en la relación especial que los creyentes tienen con el Padre. ¿Quiénes son los creyentes?

PRIMERO: LOS CREYENTES SON RECIPIENTES DEL AMOR DE DIOS: Mirad cual amor nos ha dado el Padre…. No hay otro amor en la tierra que se pueda comparar con el amor de Dios. Es más grande del amor de una madre por sus niños. El amor de Dios es más grande del amor por su país. Las palabras “ha dado” significa que el amor ha sido dado a nosotros en abundancia. Este es el mismo tipo de amor que encontramos en Juan 3:16 y Romanos 5:8.

SEGUNDO: LOS CREYENTES SON MIEMBROS DE LA FAMILIA DE DIOS: Para que seamos llamados hijos de Dios. La frase hijos de Dios significa, nacidos de Dios. Somos hijos de Dios por medio del nuevo nacimiento. Somos llamados hijos de Dios porque somos sus hijos. Otras traducciones de la Biblia contiene una oración adicional; Y lo somos (3:1 NVI). Se encuentra esta frase en la Biblia Griega.

¿Porque el mundo es demasiado hostil a los hijos de Dios? La segunda línea del versículo uno contiene la respuesta, Por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. El mundo a lo largo no conoce a nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

TERCERO: LOS CREYENTES SERAN PARTICIPANTES DE LA GLORIA DE DIOS: Hay dos aspectos de nuestra relación con Dios. En primer lugar, hay un aspecto presente. Ahora somos hijos de Dios (3:2). Somos hijos de Dios ahora por medio de nuestra fe en la persona y la obra de Jesucristo.

Además, hay un aspecto futuro. Los verdaderos creyentes tienen un futuro glorioso. Los versículos 2:28-29 y 3:2-3 hablan de la segunda venida de Jesucristo. Somos hijos de Dios ahora, pero tenemos un futuro seguro. Los cristianos viven en la esperanza de la segunda venida de Jesucristo. Cuando veremos a Cristo, seremos semejantes a él. Sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es (3:2). Noten la diferencia la esperanza produce en la vida de los creyentes. Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a si mismo, así como él es puro (3:3). Juan escribió en 2:28-29, Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados. Si sabeos que él es justo, sabed también que todo el que hace justicia es nacido de él.