Summary: Los siguientes versículos nos dan dos razones de la primera venida de Jesucristo a este mundo.

¿PORQUE VINO JESUS?

1 Juan 3:4-10

El pecado humano ha infectado a todas las personas desde la caída del hombre en Génesis 3. La Biblia dice, Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios (Romanos 3:23). Dice también, Porque la paga del pecado es muerte (Romanos 6:23). El pecado produce la muerte física y la muerte espiritual. Hasta ahora la muerte física ha sido completa en cada generación. La muerte espiritual significa la separación eterna de Dios en el infierno.

Las buenas noticias del evangelio es que hay una cura para el pecado, en Jesucristo y en su obra redentora en la cruz. Los siguientes versículos nos dan dos razones de la primera venida de Jesucristo a este mundo.

PRIMERO: CRISTO APARECIO PARA QUITAR EL PECADO: ¿Qué es el pecado? Juan define el pecado en el versículo 4. Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley. La Nueva Versión Internacional dice, El pecado es trasgresión de la ley. El pecado es algo muy serio y universal. Es una violación de la ley moral de Dios. El pecado es vivir fuera de lo justo. Es rebelión contra la voluntad conocida de Dios.

Cristo vino para quitar el pecado. Juan dijo, y no hay pecado en él (3:5b). Una vez Juan el Bautista vio a Jesús y dijo, He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo (Juan 1:29). Nadie quien vive en unión con Cristo practica el pecado. Las personas quienes persisten en el pecado, no han visto a Jesucristo. Tampoco han conocido.

¿Cómo podemos vencer sobre el pecado en la vida? El versículo 6 dice, todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni ha conocido. La Nueva Versión Internacional dice, Todo el que permanece en él, no practica el pecado. Todo el que practica el pecado, no lo ha visto ni lo ha conocido. La idea es que el pecado no es la práctica de la vida del creyente. La persona que persiste en el pecado realmente no ha conocido a Dios. La razón se encuentra en el versículo 7. Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo. Cuando recibimos a Jesucristo como Señor y Salvador en el momento de nuestra salvación, Cristo entró a nuestra vida para darnos la victoria sobre el pecado.

SEGUNDO: CRISTO APARECIO PARA DESHACER LAS OBRAS DEL DIABLO: El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios (3:8-10).

Veamos el principio del pecado en estos versículos. El diablo pecó desde el momento de su rebelión contra Dios. La persona quien vive constantemente en pecado, es del diablo y no de Dios. Cristo vino para salvarnos del pecado. Vino para destruir las obras del diablo. Vino para quebrantar las cadenas del diablo de la vida. Satanás recibió un golpe fatal en la cruz.

Juan no esta negando la posibilidad de pecado en la vida de un creyente, sino que el creyente verdadero no práctica el pecado como una manera de vivir. El verdadero creyente practica una vida de justicia. La simiente de Dios permanece en él. El creyente ahora tiene la naturaleza de Dios en su vida y por eso tiene la victoria sobre el pecado.

Si una persona no tiene esta victoria sobre el pecado, debe ser nacido de nuevo. Pero cuando un cristiano cae en pecado, él puede confesar su pecado como vimos en 1 Juan 1:9. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.