Summary: La familia es una entidad relacional que se desarrolla en medio de un contexto social, económico, político y religioso.

Tópico # 1

ENTENDIENDO EL CONTEXTO PSICO-SOCIAL QUE NOS RODEA

Deuteronomio 7:1-11

Introducción:

La familia es una entidad relacional que se desarrolla en medio de un contexto social, económico, político y religioso.

De todas las organizaciones existentes, es la única en la cual sus miembros desarrollan un tipo de relación exclusiva a todas las demás, porque conlleva dos dinámicas fundamentales básicas: Intimidad y Privacidad.

Como familia cristiana participamos de todos los elementos que hay en nuestro contexto al mismo tiempo que mantenemos nuestra identidad familiar al igual que nuestra fe. El aspecto psicosocial de la familia se refiere simplemente a la interacción que hay entre la familia y los factores sociales y psicológicos del contexto en donde vive.

Queramos aceptarlo o no, la familia y la sociedad interactúan constantemente. De ahí que el contexto en el cual se desarrolla una familia influye negativa o positivamente en el comportamiento y función de la misma.

El Antiguo Testamento, en particular Deuteronomio, está lleno de una serie de advertencias preventivas que señalan el riesgo que Israel corría de ser influenciado por la cultura, la sociedad, la política y la religión de las naciones cananeas. De igual manera hoy, la fragilidad de la familia y la proximidad de todo lo que se haya en nuestro contexto psicosocial, está atentando y afectando la estructura y vitalidad familiar.

La influencia social es tal que genera ciertas reacciones y conductas en cada uno de los miembros de una familia ya que cada uno expresa su punto de vista, sus emociones y percepciones. Este tipo de reacciones son las que muchas veces llegan a provocar los conocidos “conflictos familiares”. Hoy en día la familia como célula básica de la sociedad está tambaleándose.

“Cuando Jehová tu Dios te haya introducido en la tierra en la cual entrarás para tomarla… no harás con ellas alianza… ni emparentarás con ellas” Esta advertencia va mucho más allá de simplemente casarse con un no creyente, sino que también abarca todo lo que se encuentra en el contexto con el cual se había de enfrentar Israel.

Bien podríamos tener un hogar cristiano, pero al mismo tiempo tener alianza con cierto tipo de patrones que se encuentra en nuestra sociedad, como por ejemplo el consumismo, las largas jornadas de trabajo que nos aísla de nuestros hijos, en fin… la lista es larga.

Lo que Dios quiere dejar claro aquí es que el contexto en donde vivamos siempre va a estar en conflicto con los valores morales y las normas de conducta bíblicos. “Porque tú eres un pueblo santo para Jehová tu Dios”

El contexto socio político, cultural y religioso actual está atentando contra la institución familiar. La sociedad presente está tambaleándose por las crisis que enfrenta: políticamente no andamos bien, no hay una identidad cultural definida y religiosamente estamos a punto de tocar fondo.

Familias cristianas presentes aquí, estamos llamados a cumplir con nuestros deberes y responsabilidades civiles, a caminar de un modo diferente, a presentar un patrón de vida diferente y a ser luz en el mundo. Eso es precisamente lo que está implícito en el pasaje que estamos estudiando.

El propósito de Dios en este pasaje va más allá de hacer un llamado a la santidad. El propósito de Dios se proyecta también hacia la familia. No hay nada más peligroso que atente contra la estabilidad y prosperidad de una nación, que la desintegración de la institución familiar. Las costumbres de las naciones cananeas no solo afectarían el aspecto espiritual de la gente, sino también el familiar, pero ¿De qué manera?

a. Las aberraciones sexuales tales como la prostitución sagrada, la sodomía y el bestialismo practicados en sus festivales ponían en peligro la santidad moral del matrimonio.

b. El ofrecimiento de sus niños como sacrificio atentaba contra el bienestar físico, emocional y psicológico del niño.

c. La promiscuidad, la violencia, la barbarie y despotismo con los esclavos y prisioneros de guerra atentaba contra la seguridad, desarrollo y función de la familia.

“…no harás con ellas alianza… ni emparentarás con ellas porque desviará a tu hijo de en pos de mí y servirán a dioses ajenos…”

La psicología social de la familia nos dice que los síntomas o patrones de conducta de los que integran una familia, son una expresión de la influencia contextual. Por eso es que encontramos sistemas familiares disfuncionales.

La vida de un individuo no se desarrolla aislada de todo el resto del mundo. Desde que nacemos hasta que morimos, nunca estamos solos, si así fuera no podríamos sobrevivir ni siquiera unos cuantos días ya que fuimos creados seres relacionales que interactúan unos con otros.

En este proceso de interacción el individuo, al igual que la familia, influye sobre su contexto y a su vez él es influenciado por éste. De esta manera, los individuos dan forma a lo que son las características y estructura de una familia. No es la sociedad la que da forma y estabilidad a la familia, más bien es la familia la que da forma y provee estabilidad a la sociedad en donde se desarrolla.

“Guarda por tanto, los mandamientos, estatutos y decretos que yo te mando hoy que cumplas” Dt. 7:11 “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” –Mt. 5:16

El próximo domingo continuamos.

Mayo 15, 2005