Summary: Por medio de este mensaje, Dios nos consuela, exhorta y edifica nuestra fe, también desenmascara los verdaderos motivos de los ateos.

LA INMUTABILIDAD DE DIOS

Hay muchos pasajes en la biblia que enseñan que Dios es inmutable,Pero hoy escogí un texto que parece que no tiene nada que ver con el tema.

Este es el discurso de graduación de Pablo, y este discurso siempre lo pronuncia el mejor alumno de los graduandos.2 Tim 4:6-18

El que tenga oídos oiga la palabra de Dios.

La inmutabilidad =in = no; mutabilidad = cambios… Dios es siempre el mismo para siempre, no significa que Dios no actúa, no significa inmovilidad, que está paralizado, no va con la inercia, no es como la reina de Inglaterra que reina pero no gobierna. Dios se mueve en el mundo, sobre las aguas, sobre su pueblo, sobre las naciones del mundo.

Inmutabilidad = significa que Dios es activo, no está paralizado, el secularismo ha influido nuestro pensamiento con la idea de mutaciones, que todo está cambiando y cada ser viviente es el producto de muchas mutaciones, pero Dios es inmutable en su ser y en sus planes y en su voluntad.

Dios no murió en la cruz; El no puede morir porque El es la vida; no debemos separar las naturalezas de Cristo pero sí debemos distinguir algunas acciones de cada una de ellas. Si Dios hubiera muerto en la cruz María hubiera muerto, los soldados romanos, la ciudad de Jerusalén hubiera desaparecido, todas las naciones, la tierra, la luna y todo el universo hubiera sido destruido porque todas las cosas en el subsisten.

La naturaleza humana fue la que murió, no se pueden separar las naturalezas pero se deben distinguir las acciones que corresponden a cada naturaleza, las lágrimas no eran divinas, ni cuando tuvo hambre y sed. El Logos está siempre unido con él, pero no es afectado por lo que le sucede a la naturaleza humana. Cuando Cristo murió, el Logos sigue unido al cuerpo de Cristo pero no pudo haber muerto el logos.

Filip. 2:5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,

6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,

7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;

8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

Algunos teólogos piensan que Dios en la encarnación dejó sus atributos divinos y se hizo hombre a eso le llaman Kenosis = vaciar, lo que tienen vacío es su cerebro, no hay mutación en Dios, aún en la encarnación = Kenosis. No dejó de ser Dios, no dejó de ser omnipotente, infinito, eterno e inmutable.

Otra cosa que no cambia de Dios es su carácter. No cambia sus pensamientos, sus decisiones, Algunos han pensado que Dios cambió porque en el Antiguo Testamento,se estipula cuáles son los animales impuros y en el Nuevo Testamento, Dios le dice a Pedro que ningún animal es inmundo ¿Cambió Dios? No. Debemos distinguir el carácter temporal de las leyes ceremoniales pero las leyes morales son para siempre.

Comer carne de puerco en nada afecta nuestro estado espiritual, porque esas leyes tenían el propósito de representar lo sucio pero no tiene que ver con algo moral, en cambio la ley: “No cometerás adulterio” porque es una ley completamente moral, este tipo de mandamientos son inmutables y Dios no los cambia debido a su naturaleza inmutable.

¿Y qué hay de algunos pasajes que hablan de que Dios se arrepintió de haber hecho al hombre, y que cambió su decisión por la oración de su pueblo? A esto los teólogos le llaman “Antropopatismos” = que se habla de Dios en términos humanos, como si tuviera emociones humanas, pero la realidad es que nos habla a nuestro nivel, en realidad Dios no tiene necesidad de cambiar sus decisiones ni su voluntad porque él sabe todas las cosas desde el principio, tiene todo poder y sabiduría para llevar a cabo sus planes.

Todas las veces que la Biblia habla de estos aparentes cambios de la voluntad de Dios es un lenguaje metafórico, sólo para enseñarnos de la constante actividad de Dios, sobre su pueblo, sobre el mundo y sobre las naciones.

Num 23:19 Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?

Otra pregunta que surge aquí es ¿La oración puede cambiar las situaciones? Cada uno de nosotros decidimos invertir cada peso en tal cosa y no en la otra, comprar una licuadora o un molcajete, pintar la reja o comprar calcetines; ¿Qué nos hace tomar esas decisiones? La información que disponemos.

Pero Dios no tiene necesidad de ninguna información, el sabe todas las cosas, las que pasaron; las que están pasando, y las que van a suceder, y los pensamientos y las intenciones de los corazones, y nosotros a veces oramos informándole a Dios todo lo que nos ha sucedido, como si él no lo supiera, a veces hasta le queremos enseñar a él diversas opciones que hay:

“ mira Señor, si me caso con Anselmo vas a tener cristianos muy chaparros, mejor deberías permitirme casarme con Juan, ese está guapísimo, los cristianos hermosos que vas a tener, pero también tengo otra opción… Pascualito anda de facilito conmigo…” miren… le queremos enseñar al omnisciente y a veces hasta le reclamamos: “te lo dije que no me dieras por esposo a este grocero y gruñón, pero no me hiciste caso”

Bueno pero la respuesta directa a la pregunta ¿La oración cambia las cosas? Sí. ¿Dios usa nuestra oración para llevar a cabo sus planes? Sí. Por eso Dios nos manda orar en todo tiempo, pero no para cambiar sus decisiones sino son un medio que él ha establecido para llevar a cabo su plan eterno. Dios nunca ha tenido que cambiar una decisión desde la fundación de este mundo, ni la va a cambiar.

No piensen en Dios que abandona el plan A y toma el B y después el C, o que dice: ¡ooops, lo siento, esto no lo tenía contemplado!

Quiero aclarar algo: Nosotros somos una raza caída, corrupta, y esta naturaleza está en nuestro corazón, somos ingratos y rebeldes contra Dios, la Biblia nos dice que “somos enemigos de Dios” que en vez de amarlo, lo odiamos. ¿Cómo es que somos enemigos del Dios de amor y su misericordia es para siempre? ¿por qué odiamos al que nos dio la vida y todas las cosas que somos y tenemos?

1. Una de las razones por las que nos constituimos enemigos de Dios es porque El es santo y nosotros no.

En un examen de matemáticas el profesor estaba dando las calificaciones, la mayoría 6 y 7 pero Laurita Sanchez obtuvo 10 ¿Creen ustedes que todo el grupo se paró a aplaudirle? ¡no! Todo el grupo la odió porque se distinguió de los demás.

Quiénes fueron los que más odiaron a Jesucristo? Los que en apariencia eran santos, y se autoproclamaban justos ante la sociedad; los religiosos, los escribas y fariseos, porque la santidad de Jesucristo exhibió muy claramente su hipocresía, y su falsedad, y la verdadera santidad, hace evidente la falsa y por eso lo odiaron, rechinaron los dientes, se desgarraron las ropas, porque no pudieron soportar la santidad genuina de Jesucristo y decidieron matarlo.

2. Otra de las razones por la que odiamos a Dios es por su Omnisciencia, ¿por qué? Porque si Dios es santo y yo soy totalmente depravado, entonces voy a irme a algunos de esos lugares secretos en los cuales Dios no me vea, seguimos como Adán y Eva escondiéndonos detrás de los arbustos y luego detrás de una hojita de higuera.

Algunos filósofos han optado por evadir la omnisciencia de Dios a la manera del avestruz, que cuando ve un gran peligro y tiene miedo, mete la cabeza en el suelo; también ellos han dicho Dios “no existe, o si existió ya murió, necesitamos este gran conocimiento para poder ser libres de Dios” Lo que realmente están diciendo es que temen el inminente juicio de Dios y como no quieren ni pueden evitarlo, niegan la existencia de Dios.

Saben que Dios está viendo todas sus iniquidades, y tiene una lista muy larga de todas ellas, mucho más larga de lo que ellos quieren, y dicen: “ no podemos cambiar, nuestra naturaleza pecadora, entonces vamos a deshacernos de Dios, Dios no existe”

3. Otra razón por la que nos constituimos enemigos de Dios es su Omnipotencia, sabemos que nunca lo podremos derrotar. El tiene todo poder en el cielo y en la tierra, su fuerza es inmensa, y la de nosotros casi nada. Y aun así le decimos: “Gobernador, quiero ser tu gobernador”

Las naciones que tienen muchas armas sofisticadas, como misiles teledirigidos cuando se lanzan esos misiles unas a otras. Ahora hay bombas atómicas, biológicas, y químicas, que convierten en desierto un territorio muy grande de un instante a otro… y nosotros nos asustamos… “que no se enoje USA con nosotros porque nos mata de la noche a la mañana…” pero Dios dice: ¿esa es toda su fuerza? Y se ríe. El hombre en su orgullo, no puede tolerar eso, no puede tolerar la Omnipotencia de Dios.

4. La última de las razones que voy a incluir aquí, por la cual somos enemigos de Dios es por la inmutabilidad.

Dios es Santo desde la eternidad y hasta la eternidad, no esperemos que un día el deje de ser santo, o decir: “voy a esperar un día, cuando El deje de ser santo” no, él es inmutablemente santo, inmutablemente omnisciente siempre, inmutablemente omnipotente.

Un blasfemo por conveniencia una vez me dijo: “encontré en la Biblia que a Dios se le llama el Anciano de Días… eso quiere decir que ya está muy viejito, se le olvidan las cosas, se le acabaron las fuerzas, es un pobrecito ancianito” Eso no es lo que Anciano de Dias significa, significa que aunque pase el tiempo, el tiempo que sea, son días, no le afecta, no decae, sigue siendo el mismo ayer, hoy y por los siglos.

2 Ti 4:6Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano.

7 He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.

8 Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.

9 Procura venir pronto a verme,

10 porque Demas me ha desamparado, amando este mundo, y se ha ido a Tesalónica. Crescente fue a Galacia, y Tito a Dalmacia.

11 Sólo Lucas está conmigo. Toma a Marcos y tráele contigo, porque me es útil para el ministerio.

12 A Tíquico lo envié a Efeso.

13 Trae, cuando vengas, el capote que dejé en Troas en casa de Carpo, y los libros, mayormente los pergaminos.

14 Alejandro el calderero me ha causado muchos males; el Señor le pague conforme a sus hechos.

15 Guárdate tú también de él, pues en gran manera se ha opuesto a nuestras palabras.

16 En mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon; no les sea tomado en cuenta.

Y aquí viene la inmutabilidad, omnipotencia, y omnisciencia de Dios para cumplir sus promesas a Abraham y a su iglesia de hoy, grande es su fidelidad.

17 Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas, para que por mí fuese cumplida la predicación, y que todos los gentiles oyesen. Así fui librado de la boca del león.

18 Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial. A él sea gloria por los siglos de los siglos. Amén.

¡Qué gran consolación aunque estemos sufriendo en los más oscuros calabozos de este mundo! El Señor es mi fortaleza y mi salvación, aunque vengan dardos de fuego del enemigo, no temeré, el es mi escudo y mi protección él es el omnipotente inmutable.

El vive, y reina, y el himno de Haendel dice: “y reinará por siempre, y siempre, y siempre y siempre, aleluya.