Summary: Y nadie echa vino nuevo en odres viejos, de otra manera el vino nuevo rompe los odres, y el vino nuevo se derrama y se pierde, por eso el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar”. San Marcos 2.22

Jesús está enseñando aquí una de las verdades que debemos entender; un odre de alguna manera representa nuestra vida. Los odres eran los recipientes donde se depositaba normalmente el vino, el aceite, el agua, y evidentemente esos odres, cuando pasaba el tiempo, se endurecían y se les echaba vino nuevo, el cual era un vino muy fermentado. El temor era que el odre se rompiese y se perdiese el vino nuevo. El problema de los odres viejos es que van perdiendo la elasticidad a los cambios, son como odres viejos les decía a los fariseos y religiosos.

Los fariseos como odres viejos, estaban endurecidos, y no estaban preparados para recibir las buenas noticias, no estaban preparados para recibir lo bueno de Dios, creían que la revelación que habían tenido en el antiguo testamento, era todo lo que necesitaban saber hasta ese entonces.

En Números, capítulo 13, cuando los doce espías, entraron a la tierra prometida, diez de ellos actuaron como odres viejos y dijeron: “Nosotros no podemos, nosotros jamás lo vamos a lograr, ellos son más fuertes que nosotros, es una tierra de gigantes, es una tierra que Dios nos habló, es verdad, pero no podemos vivir aquí, jamás vamos a ser felices, jamás vamos a alcanzar éste tipo de victoria. Pero hubo dos de ellos, Caleb y Josué, que vieron lo mismo pero eran odres nuevos, y dijeron: “Si Dios nos está diciendo que Él nos va a sostener, que Él nos va a librar, que Él va a poner a esos gigantes por debajo de nuestros pies, entonces aunque nosotros no podamos, Él está con nosotros, y nos va a entregar a nuestros enemigos debajo de nuestros pies!!!

Jesús dijo: Yo soy el vino nuevo, yo soy la vida. Jesús dijo "el que tenga sed venga a mí y beba". Ahora hay un tiempo donde Dios nos reveló su salvación, has visto su gloria, pero Dios te dice, no es todo, el odre nuevo tiene la capacidad de expandirse, de estirarse. El Señor quiere que tengas un espíritu flexible, capaz de decepcionar lo nuevo de Dios. El odre viejo no puede estirarse, el problema de éstos 10 espías que entraron a la tierra prometida es que tenían su pensamiento con un paradigma estipulado, ya estaban con su pensamiento estructurado, y Dios quiere que estés abierto para recibir la revelación de Dios para hoy.

Él es revelación fresca, Él es palabra viva de hoy, los odres viejos no pueden captar lo nuevo de Dios, y si lo captan lo pierden, pero el odre nuevo lo recibe porque tiene un nuevo corazón, tiene una nueva mente, se va renovando en sus decisiones, y está preparandose permanentemente para lo nuevo de Dios.

El vino nuevo es la gloria que fluye del corazón de Dios, es la vida de Cristo, que viene para liberar, para transformar, para sanar, para traer vida abundante, para hacer algo nuevo en ti, es la vida de Cristo que viene a cambiar tu familia, cambiar tu trabajo, es hacer una revolución en tu vida, ese vino nuevo es el toque final que necesitás para levantarte, para ser de bendición a las personas, es el vino nuevo el que te va a prosperar, el vino nuevo el que va a liberarte de cadenas de maldición, de las ataduras del pasado .

Cómo recibir lo nuevo de Dios?

Jesús se apartaba, para orar y dice la palabra que oró y el poder de Dios estaba con El. Cuando Jesús quiso vivir en el poder, tuvo que vivir una vida de oración.

Los cielos se abren cuando usted ora. Queremos ver el poder de Dios? Quiere vino nuevo de Dios? La forma de atraerlo es la oración.

En las bodas de Canaá de Galilea vinieron a decirle a Jesús, la gente tiene sed!!!Quieren vino!!! Y Jesús les dio vino. Porque la sed provoca que Jesús te de lo nuevo.