Summary: Pero, he leído de que los gatos no perdonan.

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Todas las lecturas de hoy nos hablan del perdón.

Pero, he leído de que los gatos no perdonan. Entre los chimpancés y los gorilas y cabras y hienas, las peleas suelen ir seguidas de expresiones de cariño como abrazos y besos. La única especie que hasta ahora no ha dado señales externas de reconciliación es el gato doméstico.

En otras palabras, cuando se trata de perdonar a los demás, no actúes como un gato!

Perdón no significa olvido. Pero si somos capaces de olvidar, somos capaces de perdonar!

EL PERDON no es olvido. O minimizar las cosas… ¡NO! PERDON, es renunciar al derecho de venganza de lo cual nos enseña la Primera Lectura.

Perdón es renunciar a la justicia propia y entregarle a Dios ese derecho.

Renuncio a mi derecho de venganza y de restitución.

El Perdón es el Primer Milagro Sobrenatural que Dios nos regala.

Después de este Milagro del Perdón Sobrenatural.

Podrás calmar las tormentas, caminar donde otros se hunden… Multiplicar y producir provisión donde no hay.

Perdón es despertar la naturaleza de Dios en Ti. Es que no puedo. Decídelo. Y verás que si puedes.

-Hasta que no tomes una decisión de perdonar, Dios no tiene nada que decir, ni nada sobrenatural que hacer contigo porque al rezar el Padre Nuestro decimos:

…perdona nuestras ofensas,

como también nosotros perdonamos

a los que nos ofenden;

Perdón es una señal de madurez espiritual y psicológica.

El Perdón es un costo que se paga para obtener paz interior

Mediante el Perdón, soltamos las emociones de ira, miedo, venganza y las ganas de “sacarte la piedra”.

Ya no quiero estar enojada contigo. Pídeme perdón.

El perdón es para usted y no para quien lo ofendió” “El perdón es la llave a la libertad.”

Perdonar no es fácil, pero es el único camino a la paz.

Perdonar es el único poder capaz de parar el río de recuerdos dolorosos.

La lección del Papa Juan Pablo II. Uno de los actos más recordados de Karol Wojtyla es el perdón que le concedió al turco Mehmet Ali Agca, quien le disparó tres balazos y lo dejó al borde de la muerte.

Ali Agca se hizo conocido a nivel mundial el miércoles 13 de mayo de 1981, cuando intentó matar a Juan Pablo II, quien cruzaba la Plaza de San Pedro en Roma a bordo de su vehículo blanco.

El Papa logró recuperarse de las heridas que sufrió en la mano, brazo y abdomen, mientras que su agresor fue condenado a cadena perpetua en Roma y luego en Ancona.

El perdón: En uno de los episodios más destacados de su singular historia, el turco Agca obtuvo clemencia del Sumo Pontífice. Lo hizo en dos ocasiones.

La primera, el 17 de mayo de 1981, cuatro días después del atentado, cuando Juan Pablo II aún convaleciente en el hospital Policlínico Gemelli manifestaba: “Rezo por el hermano que me ha disparado, a quien sinceramente he perdonado”.

La segunda fue en 1983, cuando recibió la visita del Papa en la cárcel. Hablaron cara a cara y en actitud casi confidencial durante 18 minutos.

El perdón de Dios: Un pastor en las islas Filipinas, muy querido por su iglesia y su pueblo cargaba por muchos años una carga secreta de un pecado que había cometido muchos años atrás. Ya se había arrepentido y confesado ante Dios pero no tenía paz en su corazón, no sentía que Dios lo había perdonado. En su iglesia había una mujer que tenía la fama de ser muy devota a Dios y ocasionalmente tenía sueños o visiones que Dios le daba.

El pastor por un lado no estaba muy convencido y para probar su genuinidad un día le dijo: "La próxima vez que Dios te visite, pregúntale cual es mi pecado secreto que no me da paz en mi corazón a pesar de que lo he confesado a Dios." Unos meses después lo visitó la mujer y le dijo "anoche Dios me hablo!" "¿Y le preguntó de mi pecado secreto del pasado?" "si" respondió "¿y que le dijo Dios?" contestó: "Me dijo: !No me acuerdo!" Lo que Dios perdona El olvida!