Summary: Este sermón habla de como llegar a los 50 anos de matrimonio como Dios quiere que lleguemos.

INTRODUCCIÓN

¡50 años! Lo primero que viene a mi mente es, “¿Quién se merece el trofeo? ¿Don José o Hna. María?”

Celebrar 50 años de matrimonio es algo extraordinario. Muchos, créanlo o no, llegan; pero llegan distanciados y emocionálmente separados. Duermen en camas diferentes, viven en la misma casa, pero no hablan o comparten buenos momentos. Permanecen juntos, no porque se aman, sino por los hijos o por lo que otros vayan a pensar. Este no es el caso de José y María.

En mis 6 años de conocerles, he visto en ellos un amor sincero, que les sostiene cada día y les ayuda a mirar adelante. Sirven como apoyo el uno del otro, y son, sin duda, mejores amigos.

Hay personas que piensan que es imposible en nuestros días celebrar 50 años de matrimonio. otra vez, no estamos hablando de simplemente llegar, sino de llegar como Dios quiere que lleguemos. Mi respuesta a la actitud de muchos es: “¡ES POSIBLE!” ¿Como?

I. AMANDO INCONDICIONÁLMENTE. (1 Cor. 13:4-8a)

ILL No puedo encontrar esto en la Biblia, pero tal vez han escuchado la historia, de que antes de que Eva fuera creada, Dios estaba hablando con Adán. Le dijo, “Realmente necesitas ayuda.” Adán respondió, “Sí, tienes razón.”

Dios dijo, “¿Que tal si hago una mujer? Será perfecta para tí. Será hermosa. Te dará masajes en la espalda en las noches y en los pies en la mañana. Te dará de comer uvas en la boca. Te cocinará todas tus comidas favoritas sin fallar. Limpiará la cocina y cuidará los niños. Nunca tendrás que hacer nada, solo sentarte y ser el rey de tu hogar.”

Adán dijo, “Wow, eso suena tramendo, pero ¿cuanto me va a costar?” Dios dijo, “Bueno, es bastante caro. Te va a costar un brazo y una pierna.” Adán pensó por un momento y le preguntó a Dios, “¿Cuanto me puedes dar por una costilla?”

APP El amar, más que un sentimiento, es una decisión. Una decisión, de todos los días de mi vida, amar a esa persona que está a mi lado sin ningún tipo de condición.

Cuando nos casamos hicimos un compromiso con Dios y con los testigos presentes, de amar y permancer al lado de nuestro conyuge en riqueza y pobreza, salud y enfermedad, en toda y bajo toda circunstancia. Amamos, no dependiendo en lo que el otro haga o como se vea, amamos porque debemos amar. Y esto es lo que Dios espera de nosotros.

Para llegar a los 50 añosde casados como Dios quiere que lleguemos, necesitamos amar incondicionálmente.

II. AMANDO SACRIFICIÁLMENTE

EXP El mejor ejemplo de este amor es el amor de Dios. La Bilia dice en… (Rom. 5:8; Jn. 3:16) El verdadero amor es aquel que dá, que sirve, que hace lo que tenga que hacer por el bien de aquel que ama.

ILL Un hombre acompañó a su amigo a su casa para comer, y se impresionó por la manera en que su compañero entró a la casa, le preguntó a su esposa como había ido su día y le dijo que se veía hermosa.

Entonces, después que se abrazaron, ella sirvió la comida, y su amigo, al terminar, le dió un cumplido a su esposa por la comida y le dió gracias.

Cuando por fin estuvieron solos, el visitante preguntó, “Porque tratas a tu esposa tan bien?” Su amigo le contestó, “Porque lo merece y hace a nuestro matrimonio más feliz.”

Impresionado, el visitante decidió adoptar la idea. Llegando a la casa abrazó a su esposa y le dijo, “¡Te ves maravillosa! Soy el hombre más afortunado del mundo.” Ella comenzó a llorar.

Sorprendido, le preguntó, “¿Qué te pasa?” Ella le respondió, “¡Qué día! Billy peleó en la escuela. El refrigerador se dañó y se echó a perder toda la comida. Y ahora, llegas tu borracho.”

APP ¿Cuantas esposas reaccionarían de la misma manera?

Para llegar a los 50 años como debemos llegar, necesitamos dar lo que tengamos que dar, servir lo que tengamos que servir, hacer lo que tengamos que hacer por el bien de aquel que amamos. En resumidas cuentas, amar sacrificiálmente. Amar como Dios ama.

III. TENER UNA RELACIÓN PERSONAL CON JESUCRISTO

EXP Este es el fundamento de todo lo demás. Jesús equivale el tener una relación personal con él, con el contruir una casa sobre la roca. (Lc. 6:46-49)

No se sabe en que fundamento está construído un matrimonio o un hogar, hasta que vienen los tiempos difíciles. Aque,l en el cual los compañeros tienen una relación personal con Cristo, permanecerá.

CONCLUSIÓN

¿Donde está usted? ¿Donde está su matrimonio? ¿Llegarán a los 50 años? Y si piensa que va a llegar, ¿llegará como Dios quiere que usted llegue? Para hacerlo necesita…

OREMOS