Summary: El perdon es una parte muy importante del desarrollo cristiano y algo necessario para poder amar a tu projimo como Cristo nos manda hacer

Perdón

Serie – Amando tu prójimo como a ti mismo

Mateo 6:12

El gran mandamiento

- Imagínate que difícil era ser judío:

o Haciendo a lado la circuncisión (aun para adultos convertidos)

o No podías comer carnitas, ni cheeseburgers. Muchas restricciones.

o También había mucha ceremonia y varios diezmos

o Y la ley, tenias que memorizarla. A unos les gusta memorizar otros son flojos.

- Quizás fue uno de estos flojos el que le pidió a Jesús que sacara solo lo mas esencial de toda la ley. Lo interesante es que el lo hizo. Leamos Mateo 22:34-40

34Los fariseos se reunieron al oír que Jesús había hecho callar a los saduceos. 35Uno de ellos, experto en la ley, le tendió una trampa con esta pregunta: 36--Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante de la ley? 37--Áma al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente’* --le respondió Jesús--. 38Éste es el primero y el más importante de los mandamientos. 39El segundo se parece a éste: Áma a tu prójimo como a ti mismo.’* 40De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas.

- ¿Pero como se ama a su prójimo? ¿Y porque como a si mismo? Esto es lo que estaremos estudiando en una serie de sermones sobre las próximas semanas.

Esta mañana estaremos mirando una parte muy importante del poder amar – El Perdón.

En la oración modelo Jesús pone una frase que mucho se repite pero poco se desea.

Miremos a Mateo 6:12

12Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores

¿Cuántos desean que Dios les perdonen de igual manera que tu perdonas a los demás?

No es fácil, ni agradable el tener que perdonar – pero si es esencial para poder amar a tu prójimo

Miremos lo que dice Jesús un poco mas adelante en Mateo 6:14-15 (inmediatamente después de terminar la oración)

14"Porque si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre celestial. 15Pero si no perdonan a otros sus ofensas, tampoco su Padre les perdonará a ustedes las suyas.

Esto no quiere decir que el perdonar es esencial para la salvación. Pero si, el que es salvo, a quien Dios le a perdonado y lo a transformado – aprenderá a perdonar.

La Biblia habla de esto es Lucas 7 del vs. 36 en adelante cuando una mujer de la calle le lava los pies a Jesús con lagrimas y perfume. El fariseo critica esto, leamos la respuesta de Jesús 41-42

Pero muchos continuamos actuando más como el fariseo. ¿Por qué?

- Si somos sinceros, muchos no creemos que somos tan malos como el prójimo al lado

- O si no, es porque somos malagradecidos. Leamos Mateo 18:23-35.

Jesús dio muchos ejemplos para hacerlo muy claro la importancia del perdón. Sin haber perdón, no puede haber reconciliación.

- Hay unos que dicen, yo perdono – pero no me olvido.

- ¿Puede haber reconciliación con esa actitud?

- Sin el perdón de nuestros pecados ninguno pudiéramos venir ante la presencia de Dios.

- A mi mucho se me a perdonado, y así necesito también perdonar.

Cuando los discípulos le preguntan a Jesús cuantas veces deben perdonar su repuesta es…

- Setenta veces siete (Mateo 18:22) habla de reconocer lo mucho que Dios nos perdona

- Esto es la seña de alguien que es hijo de Dios, que se parece a su padre celestial

- Esto es la seña de un Cristiano

Quiero terminar mirando a Mateo 5:23-24 (Leed)

El primer paso hacia amar a tu prójimo es la reconciliación. El primer paso en la reconciliación es el perdón.

Esta mañana te voy a invitar a la reconciliación.

- ¿Hay alguien a quien as herido? Pasa pidiéndole a Dios que te ayude a pedir perdón.

- ¿Te a herido alguien a ti? Pídele a Dios que te ayude a poder perdonar.

- Talvez a quien necesitas perdonar es a ti mismo…

- O, talvez necesitas comenzar con una reconciliación con tu Dios…

Quiero terminar leyendo de Efesios 4:31-32

31Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia. 32Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.