Summary: Todo se resuelve cuando perdonas. La falta de perdón nos ata y nos condena. Sobre todo, no podemos recibir el perdón de Dios porque hay una pared entre nosotros y Dios (se llama falta de perdón) que no nos permite recibir el perdón gratuito de Dios. ¿Q

Lectura Bíblica: Mateo 18:23 - 35

Tema: “Si Perdonas, Te Desatas”

Introducción: Todos como humanos deseamos el perdon de Dios. Difícil es cuando no obtenemos el perdón de otro ser humano.

En el año 92, un troquero llamado Reginald Denny iba manejando por Los Ángeles, California cuando de repente se encuentra en medio de un abuso hacia otro individuo. Rápidamente lo sacan del tros y le pegan; hiriéndole con un ladrillo en la cabeza. Lo dejaron por muerto allí. Algunos años después, mientras el caso esta en corte, sorprendidamente el Sr. Denny perdonó a los que le asaltaron.

Luego Deweese Eunick (madre de una niñita de 6 años que murió en manos de un muchacho de 12 años que estaba haciendo lucha libre con ella). El muchacho, Lionel Tate estaba siendo sentenciado a muerte por quitarle la vida a esta niña. La madre dijo a los reporteros de ABC, “Lo que este muchacho hizo, matar a mi hija, me acuerdo de los días antiguos cuando se decía, ‘ojo por ojo y diente por diente’. Pero Jesús vino y murió por nuestros pecados. Cuando hacemos algo mal o pecamos, vamos a El y el nos perdona, ¿verdad? Entonces, ¿Quién soy yo en juzgar a este muchacho por lo que ha hecho a mi hija y el efecto a nuestras vidas?

I. El perdón de Dios – El Padre

a. No se acuerda – Isaías 43:25 dice, “Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mi mismo, y no me acordare de tus pecados”.

b. No culpa de pecado – David decía en el Salmo 32:1, “Bienaventurado aquel cuya trasgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado. (2) Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, y en cuyo espíritu no hay engaño”.

c. Se va la ira de Dios – Óseas 14:4 dice, “Yo sanare su rebelo, los amare de pura gracia; porque mi ira se aparto de ellos”. Recuerda, cuando no hay arrepentimiento, no hay perdón y la ira de Dios se levanta contra de nosotros. El diablo se aprovecha de esta situación y trata de confundirnos y le echamos la culpa a Dios.

El perdón de Dios es para todos pero es personal. No como el padre en España y su hijo que se fue de la casa. El padre fue a buscarlo y por meses no lo encontraba. Finalmente, pensó ir a la oficina del periódico local y poner en el periódico, “Paco, este sábado a las doce del día, te espero aquí en la oficina del periódico. Todo es perdonado y hecho al olvido”. Ese sábado aparecieron 800 Pacos respondiendo al artículo.

II. Perdonar al Prójimo

a. Perdonamos porque fuimos perdonados – Mt. 18:27 nos enseña como el rey perdono la deuda del siervo.

b. El espíritu Perdonador – Proverbios 24:17 nos dice, “Cuando cayere tu enemigo, no te regocijes, y cuando tropezare, no se alegre tu corazón”. Y Proverbios 25:21 – 22 dice, “Si el que te aborrece tuviere hambre, dale de comer pan, y si tuviere sed, dale de beber agua; Porque ascuas amontonaras sobre su cabeza, y Jehová te lo pagara”.

c. La falta de perdón nos ata – Mateo 18:28. El siervo, aunque había recibido el perdón del rey, no quiso perdonar a su consiervo. Cuando nosotros no perdonamos, nos atamos a la falta de perdón y no podemos progresar hasta que no recibamos la llave para abrir esas cadenas que nos ata que se llama, “La Falta de perdón”.

d. El perdón trae liberación – Job 42:7 – 10 (leamos). Jehová perdono a los amigos de Job por la oración e integridad de Job, no los amigos.

III. Perdonarse a Si Mismo

a. Auto condenación – Si hubiera hecho algo diferente… ¿Qué hubiera sido si….

b. Auto rechazo – Nos limitamos y pensamos que seremos exitosos en la vida porque nos rechazamos a nosotros mismos.

c. Auto negligencia – No cambiamos nuestra actitud porque no nos importa nada. No nos cuidamos y vivimos sin importancia, sin metas, sin propósito y declaramos derrota perpetua.

Conclusión

Todo se resuelve cuando perdonas. La falta de perdón nos ata y nos condena. Sobre todo, no podemos recibir el perdón de Dios porque hay una pared entre nosotros y Dios (se llama falta de perdón) que no nos permite recibir el perdón gratuito de Dios. ¿Qué vamos hacer? ¿Vivir en condenación o perdonar?