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Summary: “Secretos de la gente extraordinaria”

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“Secretos de la gente extraordinaria”

(2 Rey.4:8) Aconteció también que un día pasaba Eliseo por Sunem; y había allí una mujer importante que le invitaba insistentemente a que comiese; y cuando el pasaba por allí, venia a la la casa de ella a comer.

1) La gente extraordinaria exhibe amabilidad. a. La Sunamita invita al sirvo del señor a comer a su casa – (V.8ª) Aconteció también que un día pasaba Eliseo por Sunem; y había allí una mujer importante, que le invitaba insistentemente a que comiese. b. Y cada vez que este pasaba por allí, llegaba a comer – (V.8b) y cuando él pasaba por allí, venía a la casa de ella a comer. c. Reconocía que Eliseo era un varón santo de Dios – (V.9) Y ella dijo a su marido: He aquí ahora, yo entiendo que éste que siempre pasa por nuestra casa, es varón santo de Dios. d. Le construye un apartamento – (V.10) Yo te ruego que hagamos un pequeño aposento de paredes, y pongamos allí cama, mesa, silla y candelero, para que cuando él viniere a nosotros, se quede en él.

2) La gente extraordinaria experimenta grandes bendiciones. a. El siervo del señor durmió en su casa – (V.11) Y aconteció que un día vino él por allí, y se quedó en aquel aposento, y allí durmió. b. La bendición de Dios morando en casa. c. Que dijo Jesús de las recompensas (Mt.10:40-42) (NVI) »Quien los recibe a ustedes, me recibe a mí; y quien me recibe a mí, recibe al que me envió. Cualquiera que recibe a un profeta por tratarse de un profeta, recibirá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo por tratarse de un justo, recibirá recompensa de justo.Y quien dé siquiera un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños por tratarse de uno de mis discípulos, les aseguro que no perderá su recompensa. d. El profeta se interesa por la Sunamita – (V. 12) Entonces dijo a Giezi su criado: Llama a esta sunamita. Y cuando la llamó, vino ella delante de él. e. El profeta ve el esmero y desea bendecirle – (V.13) Dijo él entonces a Giezi: Dile: He aquí tú has estado solícita por nosotros con todo este esmero; ¿qué quieres que haga por ti? ¿Necesitas que hable por ti al rey, o al general del ejército? Y ella respondió: Yo habito en medio de mi pueblo. f. El profeta busca la manera de bendecirle – (V.14) Y él dijo: ¿Qué, pues, haremos por ella? Y Giezi respondió: He aquí que ella no tiene hijo, y su marido es viejo. g. El profeta encuentra la manera de bendecirle – (V.16-17) Y él le dijo: El año que viene, por este tiempo, abrazarás un hijo. Y ella dijo: No, señor mío, varón de Dios, no hagas burla de tu sierva. Mas la mujer concibió, y dio a luz un hijo el año siguiente, en el tiempo que Eliseo le había dicho. h. Que dice Dios de los profetas - (2Cro.20:20b) Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados.

3) La gente extraordinaria enfrenta sinsabores. (2Tim.3:12) Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución; a. El hijo sufre un dolor y muere - (V.19-20) y dijo a su padre:!!Ay, mi cabeza, mi cabeza! Y el padre dijo a un criado: Llévalo a su madre. Y habiéndole él tomado y traído a su madre, estuvo sentado en sus rodillas hasta el mediodía, y murió. b. Era el único hijo. c. Era la bendición del profeta.

4) La gente extraordinaria posee paz. a. Ella va a buscar al profeta mostrando paz en su interior - (V.22-23) Llamando luego a su marido, le dijo: Te ruego que envíes conmigo a alguno de los criados y una de las asnas, para que yo vaya corriendo al varón de Dios, y regrese. El dijo: ¿Para qué vas a verle hoy? No es nueva luna, ni día de reposo. Y ella respondió: Paz. b. Esa paz la determina a buscar solución a su congoja. c. Que promesa hizo Jesús? - (Jn.14:27) La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

5) La gente extraordinaria descansa en la oración. a. Eliseo manda a su asistente - (V.29) Entonces dijo él a Giezi: Ciñe tus lomos, y toma mi báculo en tu mano, y ve; si alguno te encontrare, no lo saludes, y si alguno te saludare, no le respondas; y pondrás mi báculo sobre el rostro del niño. b. La mujer quiere al profeta y este va – (V.30-31) Y dijo la madre del niño: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. El entonces se levantó y la siguió. Y Giezi había ido delante de ellos, y había puesto el báculo sobre el rostro del niño; pero no tenía voz ni sentido, y así se había vuelto para encontrar a Eliseo, y se lo declaró, diciendo: El niño no despierta. c. El profeta oró al señor – (V.32-33) Y venido Eliseo a la casa, he aquí que el niño estaba muerto tendido sobre su cama. Entrando él entonces, cerró la puerta tras ambos, y oró a Jehová.

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